viernes, 27 de agosto de 2021

Esquinas

Y si una de estas noches, te invito a una esquina?
No importa la hora, no importa el lugar. 
Una sola noche, 
te espero despierta.
Te invito a una esquina cualquiera que surja.
No importa la hora, no importa el lugar.

No enciendas la luz de tanto presente,
no quiero enterarme de juguetes rotos,
no quiero saber el qué ni de quién.
No voy a mentirte, 
es sólo una esquina,
ahí mismo, a la vuelta, 
te puedes marchar.

Talador

Mis dedos ya no sirven,
si no puedo tocarte.
Mis brazos me torturan,
si no van a cuidarte
de esas sombras,
que tú nunca nombras.
Córtame la nariz,
y un pedazo de espalda.
Esta boca y mi lengua
que se hallará infeliz.
Te doy mis piecitos,
que ya no voy a usar,
porque no me dejarán
ya más en tu portal.
Tálame la cintura,
con urgencia y locura.
Y estos ojos profundos
llévatelos también.
Uñas, pelo, llanto, escarcha.
Que mis pocos latidos,
completen lo que falta.
...

Te ofrezco jardines de mieles eternas,
colinas de abrazos, castillo encantado.
Te ofrezco recetas de amor infinito,
Un siglo de siestas y lagos de besos.
Te entrego mi reino con todos sus bienes.
Tú, reina a tu antojo,
caprichosamente.
Pero nunca dejes de mirar mis ojos.

miércoles, 2 de noviembre de 2016


Me voy

Adiós al diluvio de fuegos dormidos,
adiós al murmullo de gritos quebrados
Me voy del recuerdo de lo que no fue,
me voy de esos ojos que ya no me miran.

Adiós a sentirme en un frasco de yuyos.
Adiós al olvido, y a ese rincón.

Es vano buscar lo que ya no existe.
Adiós sin remedio a ese llanto ahogado.

Son viejos los niños que nunca tuvimos.
Adiós al si hubiera, adiós al por qué.

No quiero sentirme en un plato de sobras.
Me voy porque quiero dejar de volver.


martes, 1 de diciembre de 2015

Los lados

Ojalá pudiera darte lo mejor de mí,
entregándome entera a todo o nada.
Jugarme la capa, la casa y fortuna
por una quimera tan cierta en el alma.
Pero siempre vuelven, no sé cómo lo hacen,
ni cómo me encuentran. 
Oscuras las bestias, que me invaden dentro, 
me absorben y escupen
siempre por las sombras.
Las noches se alargan buscando respuestas.
Queriendo esconderme, 
pero es imposible.
Las llevo conmigo, me arrastran, me hunden
me empujan, me llevan y traen de éste,
al otro lado de mí.

Bruma

Y si una densa bruma
se posara en mis ojos.
Una bruma celeste,
que mojara mi cara.
Que ablandara mi gesto,
que calmara mi llanto,
que limpiara por dentro.
Que aclarara mi oscuro.

Que tirara paredes
con dulzura infinita.
Que me durmiera por años,
o por lustros, o siglos.

Una bruma celeste,
una bruma acolchada,
más fuerte que la noche.
Y si entonces despertase,
más sabia de repente,
más pausada, más paciente,
más sonriente,
y menos terca.

sábado, 26 de julio de 2014

Volviendo

Hace varios años que doy muchas vueltas para volver a escribir. No me encuentro con fuerzas ni inspiración. Esta sensación no sólo me carcome por dentro, sino que me produce más parálisis delante de la hoja en blanco. Siento que no tengo nada que contar. Nada nuevo de lo que ya conté. Otras veces, siento que lo que puedo contar, ya está contado. Todos pasamos por las mismas experiencias, sufrimos cosas parecidas, la humanidad siente de la misma manera. No me siento especial, no sangro diferente. Y cada vez me hundo más en este pensamiento, sin sacar nada potable, nada que me parezca, aunque sea digno. 
Otras veces creo que me repito demasiado, que siempre siento lo mismo o que siempre me inspiran las mismas cosas y nadie quiere leer un disco rayado. Esto me produce dos cosas, por un lado me siento una inmadura porque no puedo sentir lo mismo que a los veinte, y por otro me resulta sumamente aterrador. Terror de vejez y terror de inmadurez. No se entiende, ya lo sé.
Pero de un tiempo a esta parte, me he reconocido en el espejo. Mirando detenidamente. No soy más que yo, pero yo sola soy yo. 
Entonces, ha llegado la hora de despojarse de corazas, armaduras, ropa usada, moldes, gestos y palabras. Para empezar a construir lo que viene a ser yo misma.

sábado, 5 de febrero de 2011

Nada

Tengo un vacío en el estómago y no es hambre, es algo invisible, algo que falta, es irremplazable, incurable. Es silencio del otro lado del aparato. Cualquier aparato. Del otro lado de la puerta de la heladera por ejemplo. Sí, ya dije que no es hambre. Es ausencia, en el estricto sentido de la palabra ausencia, es la falta, es lo no. Es oscuridad, es la nada. Es esa nada que va llenando todos los espacios, que no deja hueco alguno dónde refugiar el deseo, los sueños, el amor. Es nada, no me pasa nada. Nada me hace gracia, nada me interesa, nada quiero. Nada.

domingo, 30 de enero de 2011

No me conformo

No me conformo con unos ojos claros
que me miren sinceros.
No me conformo con una sobremesa,
llena de margaritas y buenos deseos.
No me conformo con días hermosos,
de playa y de sol.

No sé vivir sin dolor.

No me conformo sin conflicto,
sin insoportable asfixia.
Sin llanto amargo, sin insomnio.
No me conformo sin distancia,
Sin silencio. Sin pelea.

No me conformo,
qué exigente.



miércoles, 14 de abril de 2010

Mecanismos

Uno tiene muchos mecanismos de estar cerca, aunque sólo sea una sensación. Escuchando a Pettinato en las mañanas, o comiendo tortas fritas los domingos atentos a la hora del partido. Pidiéndole al carnicero carne para milanesas, sin que falte la pregunta, “es para empanar verdad?”, y no importa explicar siempre lo mismo.
Sin embargo, a pesar de esos mecanismos, uno no puede permitirse el aislamiento. No se puede, es inaudito vivir en una cápsula divina, blanca y cerrada. Y no intentar al menos descubrir de qué hablan allí afuera, qué les interesa, qué los mata. Uno no se adapta hasta mimetizarse, tampoco es necesario, tampoco pasa. Pero estar y no estar…? Para después decir, yo estuve allí, viví allí. Pero no conozco.

domingo, 11 de abril de 2010

Y si?...

Y si lo que quería no era esto, no era lo que esperaba ni lo ansiado ni lo necesitado, ni lo dormido? Si buscaba un refugio para todas mis heridas, y resulta que esta cueva es cálida, está limpia, pero es oscura y silenciosa como una bóveda muerta?
El silencio es a veces un tesoro, pero otras una inmensa tortura que te aniquila de a poco hasta descubrir que no se sabe nada. No se sabe nada ni del silencio.
Aunque, tal vez sea un error, es poca observación, es culpa mía, debería aprender a leer movimientos, gestos, miradas, pasos. Debería saber a esta altura que la inmensidad de los actos se mide en eso. Pero mi obsesión por estas traicioneras líneas curvas, signos, vocablos, por dios! Palabras! es demasiado grande para prescindir de ellas. ¿Si algo no se dice, existe?

domingo, 24 de enero de 2010

Paisaje

Elegir un lugar igual al mío, que me recuerde a tal o cual esquina sería engañar al corazón y a los sentidos. Sentirme como en casa sin ser casa, no me parece algo concedido. Sería disfrazarlo sin cambiar, manipular, sería cobarde. Sería débil.
Los recuerdos están siempre y es mejor guardarlos separados. Prefiero saberme lejos y distinta, prefiero reconocer las diferencias.
Si es que nunca voy a olvidar esa baldosa que está floja y que salpica, y uno tiene que esquivar. Ni una sola sonrisa ni una cana, ni unos pasos ni frases ni silencios.
Incluso muchas otras olvidadas afloran de golpe y sin aviso, cuando uno no creía recordarlas. Entonces se posan ahí, en la retina, esperando ser nombradas.
Y la verdad que uno no quiere nombrar nada, porque es abrir la puerta para no ir a jugar.

sábado, 31 de enero de 2009

Latente

Sólo por hoy amor, no me arrugues el alma.
No me grites, no me canses, no discutas.
No preguntes, no me mires, no te escondas.
No me hables, no te calles, no.
No me busques, no me sigas,
no me tires de la lengua maldita.
Sólo por hoy amor, no me temas.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Mapas


Transité hasta hallarte,
los mapas del mundo.
Ríos, bosques, mares.
Caminos, montañas y lagos.

Estudié el idioma, los husos horarios.
Costumbres, comidas,
danzas y días festivos.

Vigilé tus pasos, tu calle,
tu plaza, tu barrio y tu arena.

Perseguí tu sombra, respiré tu viento,
tu estado del tiempo.

Vivo así, como un fantasma,
atrapada en tu fotografía.

Un sueño



Me llevo pestañas mojadas de lágrimas,
Me llevo caricias, abrazos y besos.
Ojos, caras, manos, pedazos de espalda,
y timbres de voz.

Me llevo rincones, lugares secretos.
Esquinas, plazas, barrios
y muchas baldosas.

Me llevo balcones,
con tardes de sol.
Un poco de lluvia,
y un poco de escarcha.
Me traigo palabras,
que no se dijeron.
Frases inconclusas,
y buenos deseos.

Me traigo recuerdos,
maleta de fotos,
un trozo de tierra,
la cruz de mi abuelo,
y un sueño.

martes, 11 de septiembre de 2007

Adiós



Este es el fin de mi alivio.
Este es mi luto mojado,
es mi condena infinita.

Es el final de los días.
Es la muerte repetida.
Es escarcha en los zapatos.
Es, de ahora y para siempre,
temblar de frío.

Es el infierno a mi lado
a cada paso que escribo,
por cada nota que digo.

Es la tormenta, los gritos.
Es por favor de rodillas,
y mi paz, en la otra orilla.

Voy a olvidarme que existo,
voy a encontrar el motivo,
de durar lo que un suspiro.