domingo, 24 de enero de 2010

Paisaje

Elegir un lugar igual al mío, que me recuerde a tal o cual esquina sería engañar al corazón y a los sentidos. Sentirme como en casa sin ser casa, no me parece algo concedido. Sería disfrazarlo sin cambiar, manipular, sería cobarde. Sería débil.
Los recuerdos están siempre y es mejor guardarlos separados. Prefiero saberme lejos y distinta, prefiero reconocer las diferencias.
Si es que nunca voy a olvidar esa baldosa que está floja y que salpica, y uno tiene que esquivar. Ni una sola sonrisa ni una cana, ni unos pasos ni frases ni silencios.
Incluso muchas otras olvidadas afloran de golpe y sin aviso, cuando uno no creía recordarlas. Entonces se posan ahí, en la retina, esperando ser nombradas.
Y la verdad que uno no quiere nombrar nada, porque es abrir la puerta para no ir a jugar.

4 comentarios:

Julieta dijo...

Qué dulce, qué sentido... Y qué lindo leerte de nuevo...

Esperanza dijo...

Gracias Juli, recién hoy veo este comentario tuyo...

Marcelo Bartolome dijo...

Pocos blogs de poesía me atrapan, pese a que soy un amante del género. Pero el tuyo me cautivó. No hablo de Olga Orozco, que es incomparable. Hablo de tus poemas, que lograron sacarme de la abulia del laburo cotidiano.
Te dejo el link al mio para, si queres, compartir algo de lo que nos une sin conocernos. Y por favor...escribi tus cosas más seguido. Valen la pena...
Un beso y un abrazo
Marcelo Bartolome

wwwabecedario.blogspot.com (así, sin punto después de la triple w)

Daniel Diotti dijo...

paraisos perdidos y todos apurados...quiero abrazarte,consolarte,consolarme.