sábado, 5 de febrero de 2011

Nada

Tengo un vacío en el estómago y no es hambre, es algo invisible, algo que falta, es irremplazable, incurable. Es silencio del otro lado del aparato. Cualquier aparato. Del otro lado de la puerta de la heladera por ejemplo. Sí, ya dije que no es hambre. Es ausencia, en el estricto sentido de la palabra ausencia, es la falta, es lo no. Es oscuridad, es la nada. Es esa nada que va llenando todos los espacios, que no deja hueco alguno dónde refugiar el deseo, los sueños, el amor. Es nada, no me pasa nada. Nada me hace gracia, nada me interesa, nada quiero. Nada.

5 comentarios:

Julieta dijo...

Qué ganas de llenar aunque sea una ínfima parte de esa nada con un fuerte abrazo...
Besos, hermosa :)

Andrés Díaz Castro(Andestdi) dijo...

Ha sido un placer encontrar tu blog, me ha gustado y desde ahora te sigo en tu afán creativo y recuerda, la Nada, es la matriz del Todo. Ahí voy a buscar el poema que es en definitiva una metamorfosis del vacío. Un abrazo desde Canarias.

Esperanza dijo...

Muchas gracias Andrés, por leerme y por revertir este sentimiento de nada a todo. Busca ese poema, lo estaré esperando...

Esperanza dijo...

Juli, siempre estás ahí amiga.

Sebastián Verea dijo...

Despertar de un sueño a veces tiene gusto a nada por contraste. Es el primer paso del camino que nos lleva de ese despertar del sueño hasta la realidad del eterno deseo, así, en círculos.