martes, 1 de noviembre de 2005

Pasa

Se esquivan, se niegan, se estorban, se apartan, se ocupan de estar todo el tiempo ocupados. Cada uno en su propio planeta inventado. Silencio, silencio, silencio, silencio.
Se niegan la cena, el almuerzo y el sueño. No importa qué pasa. O no pasa o con quién.
Importa un comino saber si es amor o si es odio o si es nada. Es una pregunta cualquiera de mierda y la tormenta, como lágrimas, estalla.
La soledad no es estar solo. La soledad es.

1 comentario:

Marcelo Oliván dijo...

Viernes Santo (Tiempo de olvido)

Si el olvido fuese un rumor
un medicamento
un desalojo.
Si el pase a retiro
fuera un golpe, aun doloroso
un huracán
un naufragio a los gritos
una histeria,
un punto enumerable
una cuenta.
Si arrancarme usted
impactara
echara, hachara
Si desgarrarse
sangrara (siempre hay vendas),
matara (hay religiones),
mutilara (ortopedias para eso)
Si pasar a su lado pasara
de pasar
de suceder
de hacerse cierto o mentira
de una vez, la puta madre
Si este asunto tuviera
intensidad
sorpresa
velocidad,
un poco de vértigo, maldita mierda,
algo de acción, menos estanco
Si borrar lo ya increíble
esa sonrisa
fuera tán fácil
como hacerse nazi
y genocida.
Si al menos tuviese ese costo
Si al menos condenara al ostracismo
Si condenara a algo
a unos días de prisión
a una multa
a una multa humillante al menos
Si dieran un diploma
por dejar de verla.
Si dejaran constancia
si al menos el acto
fuera solemne, y perdurable,
Si te sacaran una foto,
olvidando,
y un día
se la pudieses mostrar a tus nietos:
"Mirá al abuelo en el 2006,
olvidando su esperanza".
Días de gloria, de batalla.
Si hubiera un plano,
un hotel
unos consejos.
Un diagnóstico terminal
un médico amigo
unas palmadas
una droga paliativa.
Pero no.
No esto.
No
esta agonía anónima.
No
este prolongar,
esta incerteza.
No este espejo retorcido
donde invierto el tiempo
y vuelve menos amor,
donde pongo sangre
y tiemblo hueso.
No esta ilusión
más ilusa cuanto más cierta
que devuelve miseria en cuanto
me la creo.
No esta peli en cámara lenta
donde suelto tus manos
colgado sobre el abismo
porque me lo pides
y te creo
porque es lo mejor
y te suelto
y caigo, caigo,
y caigo
No esa mañana de mañana
no ésa que no sé ya dónde queda
cuando me despertaré mejor
te tendré menos
no daré pena.
Cuando me diré que todo pasa
y al olvidar lo que hoy no puedo
viviré feliz,
en falta,
y pura arena.