lunes, 13 de marzo de 2006

Escarcha

Si sólo al dejarlo
apagara el incendio
de bosques y prados.

Si por no quererlo,
brotara agua clara
de piedras volcánicas.

Si para el fin
de los males del mundo,
con no extrañarlo alcanzara.

Si la música y risa existieran
solamente si dejo de amarlo.
Si para que amanezca,
debiera olvidarlo.

Entonces prefiero la guerra,
la tortura, el horror, el tormento.
Entonces prefiero el espanto,
el dolor, el silencio, la escarcha.
Entonces elijo lo oscuro,
la lluvia, los gritos y el llanto.

2 comentarios:

Marcelo Oliván dijo...

Shopping km.

He salido hoy a comprar distancias.
Traje varias.
Entiendo
que me las he probado a todas,
y entiendo que,
justamente,
no me ha quedado
puesta
ni una.
Raro igual, de todos modos,
que estas distancias
tendidas tan cerca, acá en el piso,
se me aproximen tanto.
Color de miel, sabor de lejos,
esas distancias son como té frío.
Ella sabe que he temido
no a beber
sino a beber y ser bebido.
Conoce de sobra que al nombrar
tormenta
miento y desvarío río.
Ella sabe que ese giro
estará trunco.
Que nunca explicaré porqué
no vi esa lluvia, evidente,
ni daré explicaciones de la fiebre
que invoqué al asegurar
río.
Que el río seguirá
que para estarlo
conviene la crecida, la creencia
y la caída.
Nunca escuché esos pasos
ni los vi marchar
ni a dónde iban
ni dónde caminaban
sin amparo.
Ni cómo se camina.
Pero al mirar de nuevo el río
la tormenta y el tormento
donde me entretenía,
descubrí que caminó
ella
una distancia
que nunca,
ni comprada al contado,
será mía.

Esperanza dijo...

Hoy te leo y me seguís desgarrando por dentro.